Cómo montar un acuario

Si habéis conseguido que las larvas os sobrevivan hasta aproximadamente las 3-4 semana os doy mi más sincera enhorabuena. Ya no tenemos larvas, sino alevines o juveniles. Ahora son verdaderos mini-peces: sus tejidos, órganos y estructuras se han remplazado por las de adultos y ahora solo les queda crecer un poquito más.

Hemos llegado a un punto en el que la mortalidad disminuye mucho y ya podemos empezar a prepararles una casa más grande: un acuario. Preparar el acuario nos va a llevar un tiempo, por los motivos que veremos a continuación. Mientras los podéis seguir manteniendo en el tupper, cómo os expliqué en el  post de  cría de larvas, haciendo sus cambios de agua diarios.

Cambiamos el agua a diario por un motivo: los peces se hacen pis (y caca). No los sacamos a la calle como a los perros, ni les ponemos arena de gato, ¡ni los llevamos a un mini váter para peces!  Pero lo cierto es que todos los desechos de los peces, unidos a  los restos de comida en descomposición, generan una sustancia que para ellos es muy tóxica (es decir que les hace daño), llamada amoniaco. El amoniaco irrita las branquias, y hace que los peces no puedan respirar y mueran. Por eso les cambiamos parte del agua todos los días, para que no se acumule el amoniaco.

 

1. Ciclado del acuario

 

En el acuario podemos crear un invento más eficiente que cambiar el agua todos los días. Existen unas bacterias “buenas”, que degradan el amoniaco a sustancias menos tóxicas para los peces. Nosotros podemos hacer que en el filtro de nuestro acuario, crezcan estas bacterias beneficiosas. El proceso por el que estas bacterias van creciendo en el acuario y transformando el amoniaco en sustancias menos tóxicas, se conoce como ciclado del acuario y va a durar entre 4 y 6 semanas, dependiendo de cómo lo hagamos.

Para ciclar el acuario, tenemos primero que llenarlo de agua, y poner un filtro. A continuación, le añadimos unas pocas escamas de comida. Estas se degradarán y harán que se forme amoniaco. El amoniaco que servirá de comida para unas bacterias llamadas Nitrosomonas que lo transformarán en nitritos. Cuando pase un tiempo, los nitritos irán aumentando y empezarán a aparecer otras bacterias llamadas Nitrobacter que se comerán los nitritos y los convertirán en nitratos. A este proceso se le conoce como ciclo del nitrógeno. Cuando disminuyan los niveles de amoniaco, podremos empezar a meter a nuestros peces. Podemos intentar acelerar el ciclado y disminuir el tiempo necesario para meter los peces, usando por ejemplo restos de material filtrante de acuarios ya montados. También hay bacterias buenas “en botes” que podemos añadir directamente al agua.

Os explico todo esto en este vídeo:

2. Cómo montar el acuario

 

2.1 Dónde situarlo y consideraciones de seguridad

 

Antes de empezar a montar el acuario debemos pararnos a pensar bien dónde lo vamos a poner. Los acuarios pesan mucho y cambiarlos después no va a ser tarea fácil. Lo ideal es ponerlo en un sitio sin luz directa para evitar que crezcan algas y lejos de fuentes emisoras de calor. Tampoco puede estar al lado de algo que se pueda estropear si se moja, como la alfombra favorita de vuestra madre o dónde deja la profesora los exámenes.

Si nuestro acuario mide más de 60 cm se recomienda situarlo sobre mesas especialmente diseñadas para ello, que además de ser resistentes son impermeables.

Antes de llenar el acuario, deberemos aclararlo muy bien con agua del grifo, pero ojo NUNCA hay que utilizar jabón, detergentes u otros productos químicos con absolutamente nada que vaya a estar en contacto con los peces.

Por motivos de seguridad se recomienda que los cables de todos los aparatos eléctricos hagan una vuelta (loop) antes de el enchufe, por si cayera agua accidentalmente,  que esta gotee hacia abajo y no entre en el enchufe. Es muy importante que antes de manipular filtros, calentadores o cualquier cosa que implique “meter la mano” en el acuario,  se deben desenchufar los aparatos eléctricos. Agua y electricidad son mala combinación.

 

2. 2 Decoración

 

Otra decisión importante es si le vamos a poner plantas y adornos. En ciencia lo llamamos enriquecimiento ambiental. Sirve para hacer el acuario más entretenido para los peces, y con ello disminuir el estrés. Cuanto más se parezca el acuario al sitio donde viven en la naturaleza, más a gusto van a estar.

Las plantas pueden ser naturales o artificiales. Las plantas naturales tienen la ventaja de que además nos sirven para eliminar los nitratos. Si ponemos plantas necesitaremos una grava para que puedan echar raíces.  Hemos de tener en cuenta que algunas gravas pueden variar los parámetros del agua.

Si vamos a añadir todos estos elementos es mejor hacerlo antes de poner el agua. Primero añadimos la grava, procurando que el nivel esté más alto en la parte de detrás y luego le ponemos encima los adornos y plantas. Incluso hay pegamentos no tóxicos especiales para acuarios . Podemos dejarlo todo lo bonito que queramos, pero procurando no poner nada con lo que un pez se pueda lastimar.

Para no destrozar la decoración, antes de echar el agua podemos poner un plato encima de la grava y verter el agua despacito sobre esta.

 

3.  Parámetros del agua del acuario

 

Si conseguimos mantener la calidad del agua adecuada, nuestros peces estarán felices. Ellos pasan su vida dentro del agua, cogen el oxígeno de ella, contacta con su cuerpo… el agua es más importante para ellos si cabe que para nosotros el aire. El pez cebra es un pez resistente. Esto significa que puede tolerar cierto cambio de los parámetros del agua, pero aún así debemos ser muy cuidadosos con ellos. No pretendo en este punto hacer un tratado exhaustivo de la bioquímica del agua, sino destacar aquellos aspectos más importantes a tener en cuenta para la cría de los peces cebra. Los principios básicos sirven para la cría de cualquier pez tropical de agua dulce, aunque cada especie tiene sus rangos óptimos de desarrollo.

Entonces, ¿qué parámetros debemos de tener en cuenta?:

3.1 Amoniaco

Como vimos en el ciclo del nitrógeno, el amoniaco es muy tóxico para los peces. Lesiona las branquias y hace que no puedan respirar.  Se produce como consecuencia de los desechos de los peces, los restos de comida etc… Por eso no es bueno sobrealimentarles.

Siempre ha de ser 0 mg/l (o ppm) Para conseguir esto, tenemos que  hacer el ciclado del acuario correctamente y lograr que crezca una buena colonia de bacterias en nuestros filtros. Las bacterias “buenas” del género Nitrosomonas que viven en nuestro filtro, transformarán el amoniaco en nitritos.

Cuando un pez se muera en el acuario hemos de sacarlo inmediatamente ya que nos puede producir un aumento repentino de amoniaco. Hay algunos productos que nos pueden ayudar a reducir este pico de amoniaco. El amoniaco es más tóxico cuanto más básico es el pH. 

3.2 Nitritos

Los nitritos también son tóxicos, pero menos. Convierten la molécula que transporta el oxígeno en la sangre, que se llama hemoglobina, en metahemoglobina, otra molécula que no puede transportar el oxígeno bien.

Hemos de mantener también 0 mg/l (o ppm) de nitritos. Las bacterias “buenas” del género Nitrobacter que viven en nuestro filtro, transformarán los nitritos en nitratos.

3.3 Nitratos

Los nitratos no son tóxicos, pero debemos procurar que no superen los 100 mg/l o ppm. Podemos eliminar los nitratos cambiando el agua del acuario periódicamente. Las plantas naturales también consumen nitratos por lo que si tenemos plantas naturales, es posible que podamos reducir los cambios.

3.4 pH

El pH es una escala que mide la cantidad de iones H+ disueltos en el agua. Va de 0 a 14. Si hay muchos iones H+, el agua será ácida y  el pH será menor de 7. Por el contrario, si hay más OH- que H+ el agua será básica y el pH será mayor de 7.

El pH de un acuario debe tender a la neutralidad (7), pero el pez cebra puede tener una tolerancia de entre 6 y 8. Si el pH tiende a ser más básico (mayor que 7) el amoniaco aumenta su toxicidad.

3.5 GH o dureza total

La dureza del agua, conocida simplemente como cal, es  un índice que indica la cantidad de sales de calcio, magnesio y carbonatos presentes en el agua. Se compone de dos partes, una llamada dureza temporal o KH y otra llamada dureza permanente.

La dureza total se mide en grados alemanes  o en mg/l (que es lo mismo que ppm) de carbonato de calcio. 17.9 ppm de carbonato de calcio equivalen a 1 grado alemán. Si el GH es alto se dice que el agua es dura y si es bajo, se dice que el agua es blanda. Un agua con GH menor que 3 es muy blanda y mayor que 25 muy dura.  El pez cebra puede tolerar  entre 1-19, aunque el valor óptimo se considera en torno a 7 GH. Esto es especialmente crítico para la reproducción y  en los primeros estadios de los huevos.

La dureza del agua varía muchísimo entre los distintos lugares de España. En general, en el área de levante el agua tiende a tener durezas cercanas a 20 GH y en zonas como Madrid, en torno a 7. Las aguas minerales tampoco tienen una dureza constante. En este enlace de Acuarios Rtles podéis ver los parámetros de las principales  aguas embotelladas. El agua Fontvella tiene un GH de 7. Por eso es la que recomiendo en el post de cría de larvas.

3.6 KH, dureza temporal o alcalinidad

Es una medida de todas las bases presentes en el agua y marca la capacidad que tiene el agua de resistir los cambios de pH. Es lo que se llama capacidad tampón, cuanta más capacidad tampón tenga el agua, más estable se mantendrá el pH.

Se puede medir en grados alemanes también o en mg/l de bicarbonato de socio. 1 grado alemán equivale a 21.8 mg de bicarbonato sódico por litro. La bibliografía indica que el KH debería estar en torno a  4 grados para que el pH se tamponara adecuadamente. Sin embargo yo estoy trabajando con KH bastante bajos y pH ligeramente ácidos, sin que los peces tengan aparentemente ningún problema.

Si el KH es bajo (menor que 4) lo podemos aumentar con bicarbonato de sodio (sal de frutas). 3,6 gramos de sal de frutas cada 100 litros de agua aumentan un grado el KH. Si tienes un acuario de 100 litros y tu KH es de 2 y quieres llevarlo a 4, tendrías que añadir 7,2 gramos de sal de frutas. Has de tener en cuenta que esto “se gasta” y este añadido deberás hacerlo periódicamente.

3.7 Cloro

El agua que sale por el grifo lleva cloro. El cloro mata las bacterias y otros microorganismos y de esta forma nos protege de que nos pongamos enfermos con posibles bichitos “malos” que pueda tener el agua del grifo.

Pero a  nuestros peces el cloro no les gusta nada. Es muy tóxico para ellos. Podemos utilizar agua del grifo, pero antes hemos de estar seguros de que hemos eliminado completamente el cloro. Esto se puede hacer dejando simplemente que se evapore el cloro durante unos días  burbujeando aire en su interior.  También se pueden añadir sustancias anticloro y dejar que hagan efecto durante el  tiempo recomendado por el fabricante.

Nunca debemos enjuagar nuestros filtros con agua del grifo. Mataríamos a las bacterias “buenas” que descomponen el amoniaco. Por eso para enjuagar el filtro debemos de usar el agua del acuario que le hemos desechado.

3.8 Temperatura

El pez cebra es una especie tropical. Aunque puede soportar un rango bastante amplio de temperaturas, sobretodo cuando es adulto, lo ideal es tenerlo en torno a 27ºC. Esto, como ya vimos,  es especialmente crítico cuando son pequeños.

En el acuario la temperatura es bastante sencilla de regular gracias a los calentadores de agua. Tenemos también que medirla con un termómetro. Si vivimos en un sitio cálido, es muy posible que tengamos que quitar el calentador en verano.

3.9 ¿Qué agua utilizo y cómo controlo que esté bien?

Después de todo esto, ¿qué agua utilizo y cómo sé si está bien?.

No hay una única respuesta  para eso. Si no os queréis calentar la cabeza demasiado, el agua mineral os va a dar estabilidad y os aseguráis que está libre de cloro. Si habéis usado Fontvella con las larvas, podéis seguir usándola en el acuario. Además es a la que se han acostumbrado los peces y a ellos los cambios bruscos no les gustan. En mi experiencia con mis acuarios he comprobado que tiende a acidificar y su KH o capacidad tampón es muy baja. Yo no he encontrado problema en mis peces con esto, pero podéis regular el KH añadiendo bicarbonato tal y como está explicado más arriba.

También podéis usar agua del grifo, debidamente declorada si tiene una dureza adecuada en vuestra zona, pero mucho cuidado con el tema del cloro.  Si vivís en un sitio con agua muy dura, podéis bajar la dureza mezclando con agua de ósmosis o bien con agua de durezas muy bajas como la de la marca Bezoya. En este post de Rtules encontraríes como hacer estos cálculos de forma sencilla.

Podéis medir estos  parámetros  de forma aproximada con unas tiras medidoras, o de forma más exacta con test de bioquímica húmeda. Estos últimos son de lejos más exactos pero hay que tener mucho cuidado en ambiente escolar porque son muy  tóxicos y debemos eliminar sus residuos adecuadamente.

Para eliminar los nitratos deberéis hacer cambios de agua periódicos.La cantidad de agua a eliminar dependerá de la cantidad de peces y la cantidad de comida que le pongamos, y de si tenemos o no plantas, pero se suele aceptar que es correcto un cambio de un 20% del agua cada 15 días a un mes. Hemos de quitar agua y reponerla, no simplemente añadir el agua evaporada, ya que a parte de no quitar los nitratos, estaríamos aumentando la concentración de sales.

 

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